CATÁLOGO


 


   
COLECCIONES:


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COLECCIÓN:

FIN DE VISA

José Antonio Guerrero Reyna 
Fin de visa

ISBN: 84-95897-25-3
Año: 2004
Páginas: 96
Formato: 149 x 220 mm
Precio con IVA: 12 €

 
Colección: El resto es, 1

 

 

 

    «Tu primera carta desde Tánger a tu amigo Isidro, el filósofo que acabó dirigiendo mi tesis doctoral años después, la podría recitar mejorando la redacción de algunas subordinaciones. En España dan los premios literarios por votación de otros tan torpes como el autor, no por el mismo valor de la muestra en sí, “te lu juru”; así es la democracia, o ¿no es así cómo elegís a vuestro presidente también? Tabbun d’yamak, ¡el coño de tu madre!
De la segunda, mi favorita de los primeros meses, no me atrevería a mover ni una palabra de las dedicadas a mí, Ia habibi, ¡amigo mío!

“Querido Isidro:
Nos hemos equivocado. Es un error. Seguramente somos víctimas de los objetivos de una conspiración secular de cuyos postulados hemos sido impregnados por nuestras madres: unas mujeres concienciadas. 
Nos hemos equivocado. Una mujer no es lo que pensamos. Es un error. Nos han engañado. Han hecho que construyamos de ellas una imagen que sólo responde a sus intereses. Han inventado el amor para que nosotros nos lo creamos y así, embriagados en esa ilusión, nos venzamos a sus intereses desde esa inclinación implantada previamente por ellas. 
Es mentira. Hasta ahora yo sólo comprendía el amor que siempre he sentido por mi mujer. Pero ahora me pregunto si todo eso no será producto de unos intereses corporativos de esa clase de seres humanos que nos agobia y nos pide siempre más de todo lo que tenemos, e incluso de lo que no tenemos.
Pero basta salir de ese entorno de fraternidad femenina hermética para dudar de la supuesta bondad de la que nuestras mujeres hacen gala en su supuestamente desinteresada entrega.
Sólo hace falta salir de ese perímetro referencial para descubrir que una mujer puede ser otra cosa, a la que, hoy por hoy, llegamos tarde. 
Aquí las mujeres se unen a un hombre por interés y viceversa.
No te puedes imaginar lo que eso puede llegar a suponer.
Mi sirvienta no me ama; lo suyo es mejor que esa tontería: me sirve feliz de verme feliz. Me gustaría que muy pronto pudieras observar el radiante sosiego que ilumina su cara cuando descubre que yo estoy contento con su servicio, o, en el peor de los casos, cómo y con qué maestría disimula y actúa para que yo piense esto que te cuento; lo cual supondría todavía mayor mérito y mejor servicio.
Bahriya es una mujer ideal. No le hace falta que yo la ame para que ella desee mi felicidad. Siempre sabe callar cuando yo necesito el silencio, hablar cuando descubre que yo lo quiero, bromear cuando me descubre jocoso en esos días cada vez menos frecuentes, e incluso provocar la procacidad que ella sabe que me contengo por respetarla cuando sabe que un momento de indisciplina puede levantarme este ánimo cada vez más triste y perezoso.
Ya sabes que quiero a mi mujer desde que tenía diecisiete años, pero comprenderás que, por cuestión teórica, me contemple desde fuera con la frialdad suficiente para poner en duda lo que torpemente he defendido en las escasos cuarenta años de esta vida que arrastro.
Perdona que no responda en esta carta a las cuestiones que me planteabas en tu preciosa respuesta a mi primera, pero ya ves que estoy en unos asuntos graves.
Perdona, pero tenía que contárselo a alguien posible. En la próxima que será pronto,
Incha’Allah —que ya es hora de que te enteres que quiere decir algo así como ¡ojalá! pero siempre que Dios quiera— en la próxima, decía, procuraré ser más flemático.
Espero ansiosamente tu respuesta, en el sentido que sea. Un abrazo.
Antonio.”


Mi sirvienta no me ama”..., “Por cuestión teórica”... ¡Sólo por cuestión teórica! Podrías haber sido más “flemático” conmigo. Nunca quise nada malo para tu mujer, lalla al aaziza, mi querida señora, y Dios lo sabe, Wa’Allah, ¡te lo juro!; pero me hubiera gustado en aquella época haber sido algo más que una elucubración filosófica. Me hubiera gustado que los dos hubiéramos soñado con “bañarnos en la luz y secarnos desnudos al sol, sin necesidad de casa y, mucho menos de palacios”, como cantaba Feiruz. Es difícil para ti, quiero decir: hubiera sido muy difícil para vosotros dos entonces, a sidi wa lalla al aaziza, ¡Ay, mi señor y mi querida señora!, y lo hubiera sido después, lo que para mi no hubiera supuesto problema ma kayench mochkil. Yo os quería a los dos, yo no quería ni casa ni palacios, que ahora tengo, yo sólo hubiera querido ser la segunda esposa. ¿Hubiera sido tan grave para vosotros desear lo que para mí hubiera sido normal? Nunca lo sabré, porque nunca lo dije. No me correspondía a mí, sino a ti; y si tú nunca lo dijiste ... ¿quién?»

José Antonio Guerrero Reyna

 


      

José Antonio Guerrero Reyna, (Estepa,  57) por razones de herencia pertenece a la primera generación de mantecaderos que no se dedica a los mantecados. Se educa con frailes franciscanos de los que aprende la soberbia de ser humilde. Bachiller en Osuna. Universitario en Sevilla. Cazador de Alta Montaña en Jaca. Maestro de Escuela en Marinaleda y en la esquinita de Las Vegas (Sevilla). Editor de poesía (El Mágico Íntimo, editor) a principio de los 80. Creativo y Director de la Agencia La Havana Española alrededor de los 90. Director de algunos Centros Educativos. Profesor y Vicedirector del Colegio Español de Tánger  en la segunda mitad de los 90. Guitarrista mediocre pero elegante. Compañero de cartel de músicos que no merece. Francotirador habitual. Salvajemente libre de ditirambos políticos. Ególatra desde mediado de los 70. Esquizoide literario. Padre liberal de dos hijos. Amante trilíngüe. Poco proclive al furor religioso, futbolístico o político y enemigo del cortacésped dominical. Escribe por hobby como quien monta maquetas adquiridas por piezas. Tiene un libro de poesía editado, otro que lo va a ser y dos esperando. Esta es su primera novela editada aunque guarda en el cajón más de una a la espera de editor.

 

PRESENTACIÓN   /   NOVEDADES   /   CATÁLOGO   /   AUTORES   /   DISTRIBUCIÓN   /   CONTACTO


a_COLOR

© Arena Libros S. L.